6 cosas útiles que debes llevar a un evento profesional

Muchas son las reuniones y eventos a los que tenemos que asistir profesionalmente en casi cualquier sector (especialmente en el marketing digital donde tienes que mantenerte a la última en tendencias) y más aún si te dedicas a las ventas o eres relaciones públicas.

Por eso es importante ir bien preparado para sacar el mayor partido posible del evento y que todo salga bien. Siempre tenemos en cuenta el trabajo de investigación previo (quién asistirá, qué ponencias habrá, cómo me organizo si algunas se solapan…), pero a menudo no prestamos atención a pequeñas cosas como estos 6 complementos útiles que no puedes dejar de llevarte a un evento:

  1. Un pendrive. No es necesariamente imprescindible si cuentas con una tableta, portátil (o similar) con Internet y tus datos en la nube, pero la experiencia me ha enseñado que, como el saber, un pendrive no ocupa lugar. Puede salvarte de problemas de conexión (lentitud o incluso falta de cobertura), que hayas sobrepasado tu límite de datos, que tu compañía de internet o teléfono haya decidido echarse a dormir… Quién sabe. Cosas del día a día que pasan cuando menos te lo esperas. ¡Y tú sin poder acceder a tus cosas!

    Pendrive barato Lexar de 64 GB

    Ya hace casi 3 años que me compré este modelo de pendrive Lexar de 64 GB, en morado, por menos de 22 euros (que se vuelve mucho menos cuando ves que uno de 8 GB ya te cuesta 12 euros). Como con todo, comparé mucho y llegué a la conclusión de que por el LED rojo (que te dice cuándo está trabajando), el anillo (para anudar una cinta de transporte y llevarlo colgado) y el capuchón retráctil (que te evita estar constantemente buscándolo), además de por el precio, la capacidad y lo que me está durando, es una elección acertada (y me lo volvería a comprar sin duda).

  2. Una batería externa para móvil. En la era de las tecnologías, en la época con más modelos de teléfonos móviles de la historia, y ahora que ya son “inteligentes”… Sí, en esta época tan brillante, las baterías no duran ni un suspiro. Yu-ju. Ojalá lo hubiera sabido antes, pero en un evento, si eres mínimamente curioso, te surgirán muchas preguntas: quién es ese del stand, a qué se dedica esa empresa, cómo puedo implementar esa idea en mi negocio, tendrá novia ese rubio… (bueno, no, eso no). Y para ello te será necesario tomar notas o buscarlo en Internet.

    cargador-bateria-externo-para-movil-rosa-aukey

    Asegúrate de tenerlo lleno de energía y, si no, cárgala en los descansos. Yo me compré este modelo de batería externa Aukey (me encantó el rosa, pero también lo hay en azul, y otros colores más clásicos y discretos como gris oscuro, plata o dorado y más serio y elegante como el negro), y actualmente es de mis objetos más preciados (gracias a mi amiga Merche de Traducir&Co que me prestó el suyo en un evento, y me di cuenta de que necesitaba uno con urgencia :)). Me ha salvado de muchos apuros, y créeme que pensarás lo mismo cuando tu batería te aguante en esos momentos en que, ante el silencio y tu timidez, prefieres mirar las fotos de tu gato mientras esperas a que otro se decida a hablarte o, mejor, para pasar desapercibido (venga ya, ¡no me digáis que soy la única a la que le ha pasado! ¿En serio? Pf…).

  3. Un cuaderno o libreta y un bolígrafo. Como el pendrive, y aunque con los móviles tomar notas es perfectamente fácil, un cuaderno y un bolígrafo no ocupan (mucho) lugar. Pueden pesarte y convertir tu día de pateo por el congreso o reuniones en una tortura, pero si eres de los analógicos, cógelos. Y no solo como cosa útil que debes llevar a un evento, sino como objeto imprescindible para moverte por el mundo. Sobre todo para los que sois como yo, que vuestra cabeza va a mil por segundo y necesitáis apuntar todo aquello que se os ocurre para no llegar a casa con la cabeza como un hervidero 🙂
  4. Folletos, información en papel y merchandising de tu empresa. Tiene doble función: uno, reducir tus speeches de presentación corporativa ante un profesional que acabas de conocer y asegurarte de que tiene más información al alcance de la mano sobre ti y tu empresa para cuando llegue a casa, y dos, causar un impacto de marca en él (vamos, que se acuerde de tu empresa cuando dé la vuelta a la esquina). Si le interesa, buscará información, o la leerá de los folletos y te contactará. (¡Yo lo haría!).
  5. folletos corporativos y merchandising para llevar a eventos

  6. Tarjetas de visita. Es imprescindible para cuando tengas feeling con algún nuevo conocido: debe poder contactar contigo sin tener que stalkearte en Internet después del evento (eso si se acuerda de tu nombre). Evita llevarlas sueltas en el bolso o mochila, o en la cartera. También puedes reservar unas cuantas en un bolsillo que tengas accesible. Piensa que debes inspirar confianza y profesionalidad: si no eres capaz de encontrar tu tarjeta de visita entre decenas de cosas de tu bolso, darás la parecerá que no sabes dónde tienes la cabeza (y que en el trabajo eres igual de despistado).
  7. Tarjetero para tarjetas de visita (y que sea bonito, por favor, ¡no me seas cutre!). Para solucionar lo de no saber dónde tienes tus tarjetas, cómpratelo. Hace unos meses me cogí este tarjetero en un color entre rojo y rosa precioso (¿malva? ¿fucsia?…) porque te hacen el grabado personalizado gratis, y me salió baratísimo para su calidad y practicidad. A mí me dio la vida y la uso por los dos lados: la frontal, para tarjetas profesionales, y la trasera, para tarjetas de sitios de ocio como bares, restaurantes, hoteles, tiendas favoritas, etc. a modo de recuerdo (¡llamadme nostálgica!). Es una maravilla haber dejado de tener decenas de tarjetas desperdigadas por casa.

Tarjetero fucsia con grabado personalizado

Y aunque se sale del listado porque no es algo que llevaría a un evento, no puedo olvidarme de otra de las maravillas que adquirí hace poco: una carpetita organizadora de tarjetas de visita:

carpeta-organizadora-de-tarjetas-de-visita-para-240-tarjetas

Me pilló en un día de locura organizadora y no pude resistirme por lo poco que vale. Estuve comparando y todas las que vi parecían romperse por la fragilidad del plástico, o no cabían algunas tarjetas de dimensiones fuera de lo común… Pero con esta acerté de lleno: ¡no me ha pasado nada de eso! Se nota de calidad y tiene una capacidad para un montón de tarjetas (240). Sin duda otra de mis compras favoritas. ¡Parece mentira lo feliz que le hacen a una las pequeñas cosas!

¿Y tú qué opinas? ¿Añadirías algo a este listado de artículos? ¿Hay otros que te hayan salvado la vida en un evento de networking o trabajo? 🙂

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